La llamamos el Martes por la tarde para hacerle una escena al día siguiente, Ana no tuvo tiempo de pensárselo por que necesitaba el dinero: los recortes de todos los organismos públicos han hecho que se haya quedado sin sitio en tráfico, donde trabajaba como funcionaría gracias a la bolsa de trabajo. Estaba nerviosa, desubicada, mostraba una timidez que nos animó a darle más candela aún. Mira SU ANGELICAL CARA e imaginate el placer que nos dió LLENÁRSELA DE LEFA. Y es que aunque en SU PRIMERA VEZ estaba muy nerviosa, la FUNCIONARIA ACABÓ PIDIENDO POLLA entre gemidos.