Estas mujeres son más putas que las gallinas y acaban liándose con todo el que pillan, porque para algo son las jefas de sus casas… El cuidador de la piscina caerá en las redes de su bella jefa mientras le hace colocar unos cojines, el siguiente afortunado será el fontanero que entre el agua fría y el agua caliente, acabará con el rabo metido en un coñito muy mojadito. Un surtido de zorritas cachondas que no se lo piensan dos veces a la hora de engañar a sus mariditos.